Alo, es bueno y malo que te digan sobre que escribir. Para que sepas, yo no invento estos temas, mi estimado profesor Félix Maldonado es quien los elige. Lo bueno es que mantiene escribiendo ya por 3 semanas, cosa que nunca hago. Lo malo es que yo no elijo los temas, y esta vez, no conseguí más imágenes de mi autoría que me gustaran para hacer este artículo. Lo otro bueno, es que soy capaz de darle una connotación interesante para mi, y así poder escribir.
Sin más alegatos, he aquí las siguientes 200 palabras:
Un poco lerdos y lentos nos ponemos cuando hay que ver como implementar una buena idea. Personalmente, a veces pienso mil caminos posibles que se enredan entre si y al final, todos van al mismo lugar.
Hace tiempo ya que me susurran al oído que las respuestas pasan frente a tus ojos, solo ocurre que, a veces estamos tan cegados y sistematizados por el entorno, que nos olvidamos por completo de lo que una vez vimos o simplemente, lo que estamos viendo ahora mismo. Un ejemplo de esto, y haciendo mención al título, es lo que ciertos chicos hicieron el año 2006 para protestar por el sistema de educación, en la denominada Revolución Pingüina, empelotándose en plena plaza Sotomayor, resultado: salieron en primera plana.
A veces, las buenas ideas necesitan ser aterrizadas y materializadas con lo que tenemos a mano. Yo digo que ahí está la tan anhelada innovación, que te diferenciara de otra persona que aún choca una y otra vez con su misma frente.
Hay que aprender a hilar la simpleza de las cosas, y no morir en el intento.
No creo que se trate de publicitar tu nombre en la luna, pero si quizás, en un graffiti bien hecho al interior del nuevo metro regional de Valparaíso, cosa que pocos días se ve, y claro que choca verlo, o como el tipo que se sube a vender diarios tránfugamente al metro en la mañana, y harto que vende.
Esta es mi manera de hacer una gestión pobre, pero que innovo bastante en su tiempo. Videate este!





